La antigua Grecia está poblada de mitos e imágenes de estos seres híbridos, la Medusa, el Minotauro, la Esfinge de Tebas, y junto a ellos Sirenas, Górgonas, Centauros y Sátiros que representan el reino de la alteridad, aquello alejado de los hombres y su mundo civilizado, ordenado y racional.
Estos seres fantásticos, monstruosos,
liminales y ambiguos, configuran un espacio simbólico de
la frontera, lo antisocial, lo inesperado y las
fuerzas disgregadoras de la vida y de la muerte, ya que su
naturaleza híbrida traspasa los límites de la normalidad, abre las
fronteras del mundo en su realidad cotidiana y nos transporta a las
regiones limítrofes de la existencia, donde las normas se invierten, las
barreras se rompen y el hombre entra en comunión con los dioses. Veámos la historia de algunos de ellos.
Medusa ( Μέδουσα), la Górgona mortal, hija de Forcis y Ceto hermana de Esteno y Euríale, de la generación preolímpica, habitaba en el Occidente
extremo, no lejos del País de los Muertos.
Las górgonas tenían la cabeza rodeada de serpientes, grandes colmillos, manos de bronces y alas de oro, y convertían en piedra a quien osara mirarlas, excepto a Poseidón (dios de los mares), que fue capaz de unirse a Medusa y darle dos hijos: el caballo
alado, Pegaso, y Crisaor.
MITO: Perseo fue en busca de Medusa para matarla. Encontró su guarida y,
gracias a las sandalias aladas de Hermes, se elevó en el aire y le cortó
la cabeza mientras dormía. Para no mirar a los ojos de Medusa, utilizó
su escudo como espejo. Del cuello de Medusa salieron entonces los hijos de Poseidón: Pegaso y Crisaor. Atenea puso la cabeza de Medusa en su escudo para convertir en piedra a los enemigos que lo miraran. Perseo guardó la sangre: la de la vena izquierda era un terrible veneno
mortal y la de la derecha un remedio que podía hasta resucitar a los
muertos.
Minotauro (Μινόταυρος) era un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, hijo de Pasífae y el Toro de Creta. Su nombre significa "toro de Minos" y la versión más completa del mito se encuentra, dicen, en la Biblioteca Mitológica de Apolodoro1. El minotauro debido a su incestuoso y habitual origen es encerrado en el laberinto diseñado por el artesano Dédalo, que se encontraba desterrado en la isla. Allí encerraron al Minotauro al que por muchos años se le ofrecían jóvenes hombres y mujeres para alimentarse, hasta que llegó el valeroso Teseo que con la ayuda de su amada Ariadna logró atravesar el laberinto y acabar con el Minotauro.
La historia del Minotauro y su concepción parece estar unida al culto al toro en la sociedad cretense entre los años 2000 y 1450 a.C. En el Palacio de Knossos se han encontrado muchas imçagenes de hombres y mujeres danzando y haciendo acrobacias sobre los losmos del animal, y se especula con la existencia de un rito en el que habría que luchar contra un toro (ver Ariadna, Dédalo, Europa, Minos, Pasifae y Teseo)
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